Adolfo Alsina
“Se sentía el silencio angustioso de sus amigos,
los porteños irreconciliables que escuchaban con la mano en el cinto,
la arenga de su paladín, dispuestos a matar”
OCTAVIO R. AMADEO
Por Rodolfo Sala
(de su libro "Los Vicepresidentes"
I
En la política argentina, en los tiempos de Alsina, el orador sutil, sagaz, tenía asegurado su futuro conduciendo masas, obteniendo diputaciones y senadurías y hasta presidencias. Este es el caso del doctor Adolfo Alsina Maza. Era un tribuno de la plebe, con su gran ademán, su vozarrón y su mirada profunda. Lo describen al caudillo: de fuerte contextura, alto, de abundante melena, canosa y barba en candado. Su nariz era grande, de ojos medianos y cejas caídas.






"La civilización política de 


Con la construcción de este sitio nos hemos propuesto aportar a la historiografía opiniones sobre los hechos y personajes que han contribuido a la conformación de un país que comenzó con la institucionalización, en un proceso de engrandecimiento y que con el correr del tiempo ha dejado de tener el protagonismo que hacía presumir aquellos años venturosos de principio del siglo XX. 

